Muchas veces en nuestra vida hemos escuchado a personas decir: “ es que yo soy
así, que quieres que le haga!!”.
Cuidado con esta creencia. Es cierto que en función de cómo somos, tenemos una
tendencia hacia la acción, pero también es cierto que el SER se modifica en función
de las cosas que hacemos. Es una carretera de doble sentido. Lo que soy me influye
a actuar de una determinada manera, pero las acciones que hago modelan mi SER.
Tener claro e integrado este concepto es fundamental. Desde la acción podemos
cambiar. Nos convertimos en lo que hacemos.
Para entender esto, necesitamos saber que la mente, las emociones y nuestro
cuerpo, están conectados. Nuestra mente no puede disociarse de nuestras
emociones. No puede coexistir en nosotros un pensamiento negativo y unaemoción positiva, o al revés.
Si lo queréis comprobar, tratad de pesar en algo negativo mientras estéis cantando
una canción alegre. ¡No podréis!.
Así que lo que hacemos y sentimos, influye directamente en nuestra mente y en
nuestro ánimo, y al revés también.
No os conforméis, por tanto, con vuestra tendencia hacia las cosas si no os hace
sentir bien, porque todo se puede cambiar. Sólo hace falta que orientéis vuestras
acciones hacia la consecución de los pensamientos y emociones que os interesen




